Fuente: universia
En América Latina y el Caribe, según la RICyT, en el año 2009 -momento de la última medición- se graduaron 15.249 doctores, sobre todo en las áreas de Humanidades (3.281) y de Ciencias Naturales y Exactas (3.231).
De total de graduados esa temporada, un total de 14.092 salieron solo de dos países: Brasil y México. Los brasileños concentraron el 80,66% de doctores y los mexicanos el 19,34%. Brasil graduó a 11.368 doctores, la mayoría en Humanidades, con 2.686.
México, en tanto, tituló 2.724 doctores: 747 en Ciencias Sociales, 547 en Ingenierías, 530 en Ciencias Naturales y Exactas, 474 en Humanidades, 285 en Ciencias Médicas y 141 en Ciencias Agropecuarias.
Los datos evidencian una clara falta de fomento de la formación doctoral en Latinoamérica. La brecha ante el resto del mundo se ahonda en áreas como la Ingeniería o las Ciencias.
En este sentido, y a excepción de Brasil, los países desarrollados están a la vanguardia en educación y en doctorados. Por ejemplo, Estados Unidos graduó a 48.069 doctores en 2010. De estos, 20.776 se titularon en las áreas de Ciencias (Bioquímica, Biología Molecular, Neurociencias, Física y Astronomía, entre otras) y 7.552 de Ingenierías. En estas dos áreas se graduó el 68,9% de los doctores.
China, la segunda potencia mundial, supera incluso a Estados Unidos. Es el país que gradúa más doctores por año. En 2009, tituló 50 mil doctores, de los cuales 15.300 lo hicieron en Ciencias e Ingenierías. India, uno de los países emergentes enmarcados en los BRIC, graduó el año pasado 8.900 doctores en Ingenierías, Ciencias Básicas y Tecnologías, y espera graduar un promedio de 20 mil en el año 2020.
Esa inmensa diferencia existente entre países como Estados Unidos o China frente al resto del mundo también es evidente con la producción científica mundial, que en gran parte está sustentada en los investigadores egresados de doctorados.