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La CIA pagó 81 millones de dólares a dos psicólogos para que desarrollaran torturas

Documento Esta página reproduce un texto publicado originalmente en otro medio. El texto se publica tal como fue difundido originalmente y su redacción corresponde a quienes lo suscriben.

Imagen editorial: La CIA pagó 81 millones de dólares a dos psicólogos para que desarrollaran torturas

Este documento reproduce una noticia que informa sobre el rol de dos psicólogos en el desarrollo de técnicas de tortura para la CIA. El texto detalla cómo estos profesionales recibieron 81 millones de dólares por su trabajo, a pesar de su inexperiencia en interrogatorios o lucha contra el terrorismo. Su inclusión en este archivo subraya un debate crítico.

La presencia de este documento en el archivo responde al interés de la psicología latinoamericana por las implicaciones éticas de la disciplina. Refleja una línea de pensamiento que cuestiona la aplicación de marcos teóricos sin considerar el contexto y las consecuencias. Además, aborda la responsabilidad profesional en situaciones de violencia política.

Publicado en RT

Las técnicas de tortura a las que fueron sometidos los detenidos de la CIA las desarrollaron dos psicólogos inexpertos que recibieron 81 millones de dólares por su trabajo, señala el polémico informe del Comité de Inteligencia del Senado de EE.UU.

Los dos contratistas no sabían nada sobre técnicas de interrogatorio, Al Qaeda o lucha contra el terrorismo y carecían de «cualquier tipo de experiencia cultural o lingüística relevante», insisten los autores del informe, citado por ‘New York Post’.

La ausencia de conocimientos no impidió a los dos psicólogos tener un papel central en los interrogatorios de la CIA, ya que no solo idearon las técnicas de tortura, sino que también colaboraron en su aplicación. Entre otros tormentos, sometieron al infame ‘waterboarding’ o ‘submarino’ a los detenidos más significativos. También llevaron a cabo evaluaciones oficiales sobre el estado psicológico de las víctimas para determinar si las técnicas mejoradas debían continuar.

El informe menciona solo los pseudónimos de los psicólogos, Grayson Swigert y Hammond Dunbar, y añade que lograron recibir 81 millones de dólares de la suma total del contrato, que era de 181 millones de dólares.

La revista ‘Vanity Fair‘, sin embargo, afirma que los cerebros del programa de torturas son James Elmer Mitchell y Bruce Jessen, instructores de la Fuerza Aérea en un programa llamado SERE, ideado para ayudar a los militares a burlar interrogatorios.

Una línea de pensamiento propia

La psicología latinoamericana ha producido una línea de reflexión que discute la aplicación mecánica de marcos teóricos formulados en otros contextos. Autores como Ignacio Martín-Baró, Maritza Montero o Silvia Lane plantearon que los problemas de la región exigen categorías construidas desde su propia realidad social, y no la traducción de modelos pensados para poblaciones distintas.

Esta línea se conoce habitualmente como psicología de la liberación y psicología social comunitaria. Su punto de partida es que la neutralidad metodológica resulta insostenible cuando el objeto de estudio es una población que vive las consecuencias de la desigualdad, y que la elección de qué se investiga ya constituye una posición.

Comunidad, memoria y práctica

El trabajo comunitario ocupa en la región un lugar central que en otros contextos corresponde a la práctica clínica individual. Esa orientación responde a condiciones concretas: sistemas de salud con cobertura desigual, poblaciones afectadas por la violencia y una demanda social que no se resuelve en el consultorio.

La memoria de los procesos de violencia política es otro eje persistente. El acompañamiento a víctimas, la documentación de daños psicosociales y el trabajo con organizaciones han producido una literatura extensa, buena parte de ella publicada en revistas y libros de la propia región.

Cómo se organiza este archivo

Los materiales están agrupados por tipo de documento: revistas y libros en la biblioteca, actas y programas en la sección de congresos, pronunciamientos en declaraciones y ensayos en reflexión latinoamericana. Cada sección lista sus entradas por fecha de publicación, de la más reciente a la más antigua.

La navegación por secciones permite recorrer una línea de trabajo completa: los números de una misma revista, las ediciones sucesivas de un congreso o los documentos producidos en torno a un mismo debate aparecen agrupados en lugar de dispersos.

Psicología latinoamericana: rasgos de un campo

La psicología producida en América Latina se distingue menos por sus objetos que por la manera de plantearlos. La desigualdad, la violencia política, la migración forzada y el acceso desigual a la salud no son en la región contextos de fondo sino condiciones que atraviesan cualquier investigación. Eso ha empujado a la disciplina hacia enfoques que integran lo social y lo subjetivo en lugar de tratarlos por separado.

El campo se organizó históricamente en torno a redes más que a grandes centros. Facultades dispersas, equipos pequeños y financiación irregular produjeron un modo de trabajo asociativo: congresos rotativos, revistas sostenidas por colectivos y publicaciones colectivas que reúnen aportes de varios países en un mismo volumen.

Idioma, traducción y circulación

La producción en español y portugués circula con dificultad fuera de la región, y no por su calidad sino por la estructura de las bases de datos dominantes. Eso ha tenido un efecto doble: ha protegido un espacio de discusión propio y, al mismo tiempo, ha limitado el diálogo con producción hecha en otros contextos sobre los mismos problemas.

Varias publicaciones de la región incorporan resúmenes en inglés y portugués precisamente para atenuar ese aislamiento. La decisión no es solo de difusión: reconoce que buena parte de la discusión relevante ocurre entre países latinoamericanos que no comparten lengua.

Implicaciones éticas de la psicología

La psicología latinoamericana ha planteado una reflexión profunda sobre la aplicación de marcos teóricos originados en otros contextos. Autores como Ignacio Martín-Baró han enfatizado la necesidad de construir categorías desde la propia realidad social de la región. Esta perspectiva critica la neutralidad metodológica frente a problemas de desigualdad y violencia.

En este campo, la memoria de los procesos de violencia política ocupa un eje persistente. El acompañamiento a víctimas y la documentación de daños psicosociales han generado una extensa literatura. La disciplina integra lo social y lo subjetivo, abordando las condiciones de desigualdad y migración forzada como elementos centrales de su objeto de estudio.

Preguntas frecuentes

¿Qué tipo de documento se reproduce en esta página?

El documento es una noticia publicada originalmente en RTL, que cita un informe del Comité de Inteligencia del Senado de EE.UU. sobre la participación de psicólogos en el desarrollo de técnicas de tortura para la CIA.

¿De qué trata el documento principal?

El documento trata sobre dos psicólogos que, a pesar de su inexperiencia, fueron contratados por la CIA para idear y aplicar técnicas de tortura, como el 'waterboarding'. Recibieron 81 millones de dólares por sus servicios, según el informe del Senado.

¿A quién se dirigía originalmente este texto?

El texto fue publicado en RTL, un medio de comunicación, lo que sugiere que se dirigía a un público general interesado en noticias internacionales y controversias políticas. Informa sobre hallazgos de un informe oficial del Senado de EE.UU.

¿Por qué este documento sigue siendo consultado en la actualidad?

Su relevancia actual radica en que expone un debate ético sobre la implicación de profesionales de la psicología en prácticas de tortura. Aborda la responsabilidad disciplinar y las consecuencias de aplicar conocimientos en contextos de poder y violencia, temas de continua discusión en la psicología.