Este documento primario reproduce una carta abierta, redactada por un psicólogo de América Latina. Se dirige a los gobernantes de Israel, la Organización de las Naciones Unidas y organizaciones internacionales de derechos humanos. El texto expresa preocupación y condena ante las acciones militares que afectaban a la población civil, argumentando desde una perspectiva ética y profesional.
La inclusión de esta carta en el archivo destaca el compromiso histórico de la psicología latinoamericana con los derechos humanos. El documento ilustra cómo los profesionales de la psicología en la región han utilizado su voz para pronunciarse sobre conflictos internacionales, subrayando la tradición de vincular el ejercicio disciplinar con la defensa de principios éticos y la paz.
Señores gobernantes de Israel, señores de la ONU, señores de las organizaciones internacionales de derechos humanos…
¿Qué se siente ordenando semejante masacre contra la población civil palestina?
¿Por qué la ONU no actúa sino más bien distrae la atención de la opinión pública mundial?
¿Dónde están las ONGs de derechos humanos que viven de condenar los derechos humanos en Venezuela, Cuba y Siria?
Imagen: Bernardo Londoy
Israel ha decretado la muerte violenta del pueblo palestino. Los métodos escogidos para la masacre reflejan un nivel de odio sin igual. La psicología de la guerra que se utiliza contra todo el pueblo palestino deja ver unos niveles impresionantes de perdida absoluta de la barrera ética entre lo humano y lo bestializado. La deshumanización del pueblo Israelí es tal que se muestra en la televisión a unos residentes de Israel tomando y celebrando mientras en el fondo caen lluvias de misiles contra barrios, escuelas, hospitales y playas de Palestina.
Las imágenes son aterradoras. Todas las imágenes que llegan desde la franja de Gaza dejan ver la naturalidad horrorosa como el ejército israelí masacra cuidadosamente a los niños palestinos, con lo cual se instala de forma certera el sentimiento de impotencia colectiva frente a la brutalidad y el cinismo con que se asesina a hijos de palestinos. O el deseo de lucha y venganza hacia el asesino que hace uso desproporcionado de la fuerza frente a civiles desarmados.
¿De verdad sienten ustedes que es un deber moral borrar de la tierra al pueblo palestino? ¿Cómo son capaces de asesinar tan brutalmente a cientos de niños y mujeres indefensas y luego justificar tales niveles de terror humano? ¿No sienten vergüenza ante la humanidad que observa estupefacta la forma como utilizan armamento sofisticado contra personas indefensas? ¿Cómo justifican ante sus hijos el placer con que diseñan y ejecutan la campaña de genocidio contra palestina? ¿Tienen alguna noción de amor, respeto y tolerancia frente a la diferencia? ¿Son ustedes los llamados a servir de modelo de ser humano junto al bárbaro imperio norteamericano?
Mi ingenuidad y mi ignorancia son mayores cuando me resisto a creer que la condición humana sea capaz de actuar como ustedes lo hacen, jactándose del dolor humano que son capaces de producir. Y más, me resisto a creer que un presidente negro de EEUU (raza históricamente despreciada y humillada) sea capaz de justificar ante el mundo la masacre a que está siendo sometido el pueblo palestino.
Creí que la trágica experiencia nazi había sido suficientemente dolorosa para la humanidad, pero tengo que aceptar con horror que ustedes son iguales o peores que quienes un día quisieron exterminar a la comunidad judía. Sin embargo, guardo la total esperanza de que el pueblo judío se sepa levantar y oponerse a semejante niveles de odio contra seres humanos.
Son muchas las preguntas que me asedian desde mi condición de psicólogo latinoamericano. Sobre todo porque aquí también hemos tenido que soportar una historia de violencia, maltrato y humillaciones en nombre de la paz, los derechos humanos, el progreso y la democracia. Los mismos “valores” con que ustedes en este momento disparan misiles hacia la población civil en Gaza.
¿Es mucho pedir que paren ya la masacre? ¿Qué les impide guardar las normas mínimas del derecho internacional como no bombardear ambulancias ni hospitales? ¿Sería mucho exigir que no sigan disparando contra niñas y niños indefensos?
Cómo Psicólogo no podía guardar silencio frente a semejante atrocidad. La razón de ser de la psicología es la paz, el diálogo y el respeto por el otro distinto. La opción de la muerte, el asesinato y la desaparición física o simbólica de la diferencia no está en mi horizonte ético-político. Ojala que vuestros hijos un día digan ¡basta! Y sean capaces de encontrar salidas más dignas a los conflictos con los vecinos territoriales, afectivos y políticos.
El pronunciamiento como práctica disciplinar
Los pronunciamientos públicos de asociaciones profesionales de psicología forman parte de una tradición regional que vincula el ejercicio de la disciplina con los derechos humanos. En América Latina esa tradición se consolidó a partir del trabajo de psicólogas y psicólogos que documentaron los efectos psicosociales de las dictaduras, de los conflictos armados y del desplazamiento forzado.
La toma de posición pública no es en la región un añadido al trabajo técnico sino parte de él. La psicología social latinoamericana se constituyó discutiendo su propia responsabilidad frente a la violencia política y la desigualdad, y esa discusión dejó como resultado una práctica instalada de pronunciamiento colectivo.
Pronunciamientos en Psicología Latinoamericana
La práctica de pronunciamientos públicos por parte de asociaciones profesionales de psicología constituye una tradición arraigada en América Latina. Esta costumbre conecta el ejercicio de la disciplina con la defensa de los derechos humanos. En la región, tomar una posición pública no se considera un complemento al trabajo técnico, sino parte integral de la labor psicológica.
Esta tradición se consolidó gracias al trabajo de psicólogas y psicólogos que documentaron los efectos psicosociales de las dictaduras, los conflictos armados y el desplazamiento forzado. La psicología social latinoamericana se constituyó debatiendo su propia responsabilidad ante la violencia política y la desigualdad, generando esta práctica de pronunciamiento colectivo.
Preguntas frecuentes
¿Qué tipo de documento es este?
Es una carta abierta redactada por un psicólogo latinoamericano. Se clasifica como un documento primario que expresa la postura ética y profesional de su autor frente a un conflicto internacional. El texto busca interpelar a diversas instancias de poder y organizaciones de derechos humanos.
¿De qué trata la "Carta abierta de un Psicólogo Latinoamericano al gobierno de Israel"?
La carta condena enérgicamente las acciones militares contra la población civil palestina, cuestionando la ética y moralidad de tales actos. El autor, desde su rol profesional, expresa su consternación ante la violencia y aboga por la paz, el diálogo y el respeto por la diferencia, fundamentando su postura en la esencia de la psicología.
¿A quién se dirigía este pronunciamiento?
El documento se dirigía explícitamente a los gobernantes de Israel, a la Organización de las Naciones Unidas (ONU) y a las organizaciones internacionales de derechos humanos. El autor buscaba interpelar a estas entidades sobre su responsabilidad y acciones en el contexto del conflicto mencionado.
¿Por qué este documento sigue siendo consultado en un archivo de psicología latinoamericana?
Su consulta persiste porque ejemplifica la tradición regional de la psicología de vincular su ejercicio con los derechos humanos y la toma de postura pública. Refleja cómo la disciplina, particularmente la psicología social latinoamericana, ha asumido su responsabilidad frente a la violencia política y la desigualdad.